selva

Sandia está ubicada en la parte Norte del Departamento de Puno, por el Norte limita con el Departamento de Madre de Dios, por el Sur con la provincia de San Antonio de Putina, por el Este con el hermano país de Bolivia y por el Oeste con la Provincia de Carabaya. Su población total según el censo de 1993 es de 48,941 habitantes distribuidos en sus 10 Distritos Sandia. San Juan del Oro, Cuyocuyo, Patambuco, Phara, Yanahuaya, Limbani, Quiaca, Alto Inambari y San Pedro de Putina Punco; creado recientemente, Siendo este el orden de importancia poblacional por Distritos, la superficie territorial de la Provincia es de 9,674.56 Km2.
Desde antes del año 1553 fueron conocidos los territorios que hoy forman las provincias de Sandia y Carabaya por la fama de sus yacimientos auríferos como lo manifiesta el historiador Cieza de León en la obra que publicó en esa fecha. Que la explotación fue llevada a cabo no por la acción individual aislada, sino por la acción mancomunada de muchos, lo pone de manifiesto la importancia de las obras ejecutadas como: caminos, practicados en sitios que no han sido nunca cultivados, acequías de longitud de más de 6 kilómetros abiertas para explotar los depósitos de aluvión aurífero (Aporoma ) etc. En la actualidad la explotación minera, se practica por una empresa de pequeña importancia en el distrito de "Poto", y por indios aislados o en comunidades.
Fundación de San Juan del Oro y de Sandia por los españoles
La Leyenda de la princesa Santía.
Fundación de San Juan del Oro y Sandia por los españoles
Datos: Guillermo H Prescott
José Antonio Del Busto Duthurburu
Dr. Alfonso Torres Luna.
Con el fabuloso tesoro del rescate y el oro y plata encontrados en el Cuzco y la Isla del Sol, los españoles investigan el lugar de procedencia.
ENTRADA AL AMBAYA
Pedro de Candia, con el informe confidencial de una india, 85,000 pesos de oro que tenia y otros tantos en los que se adeudó, el griego Pedro de Candia, uno de los trece de la Isla del Gallo y artillero Mayor del Perú, pertrechó trecientos soldados y partió con ellos del Cusco en busca del país del Ambaya, eran sus capitanes Francisco de Villegas, Alonso de Quiñones, los hermanos Martín y Francisco de Solier, el canario Miguel de mesa, que mandó la artillería y Juan de Quijada, que detentaba el cargo de Maestre de Campo
Los Antis (Andes), se pasó así el valle de Pacual, a diez leguas del Cuzco, donde por detenerse mes y medio aprestándose, Pedro de Candia fue instado por Hernando Pizarro a partir pronto, luego fue que siguió con dirección al oriente y penetrando la región de los Antis, Tono y Opataris, se dio de bruces con el monte y con la selva, primero halló tan malos pasos que los caballos se despeñaban y los infantes se malherían, pero hallaron también un pueblo de indios a treinta leguas del Cuzco que en realidad, resulto el último punto apto para vivir.
IZAMIENTO DE EQUINOS
De allí en adelante sólo se encontró montañas y espesuras, nublados y fuertes lluvias, también tempestades muy fuertes. Ante tales dificultades Candia hizo junta de capitanes para decidir si avanzaban o retrocedían, determinándose todos por lo primero en vista que víveres no faltaban. Continuaron así hasta un monte que era peña viva con un marco de arboledas y bejucos, lo que equivalía a no poder seguir en los caballos. La solución fue que " cortando de aquellos largos Bejucos hicieron con ellos largas maromas, i llevándolas Mancebos ligeros, i robustos, que subieron a la Peña, las ataron a los Árboles, i después a los Cuerpos de los Caballos, i con increíble trabajo los subían. Así vencieron " esta jamás vista dificultad", elevando por los aires, cual Pegasos, a los equinos de la expedición.
LA SALIDA AL COLLAO
Candia desentendió todo esto y avanzó durante algunos días más, no ganando diariamente más de una legua, pero surgieron plantas con durísimas espinas que se clavaban en las piernas y en los pies, y esto convirtió a las huestes en un pequeño ejército de cojos. Hubo por añadidura ríos que cruzar, ciénagas que vencer y pedregales muy dificultosos. Los ríos pasaron improvisando puentes de troncos, las ciénagas cegándolas con entrelazados de lianas, y pedregales de la manera que cada uno pudo. En esto hizo su aparición el hambre y los soldados comenzaron a comerse los caballos que morían. Candia recién pareció percatarse del peligro y hasta llego a pensar que había ido demasiado lejos en su obstinación irresponsable. Hizo una junta de sus capitanes y les expuso la situación, todos decidieron volver, por lo que se acordó el regreso por la ruta del Collao. Tras marchas que en dureza dejaron poco que desear frente a las anteriores, los expedicionarios terminaron saliendo a unos pueblos de indios que resultaron ser de Alonso de Mesa y Lucas Martínez Vegaso, Vecinos del Cusco. Salieron sin haber conseguido otra cosa que penurias, por lo que la expedición de Ambaya se convirtió en sinónimo del más sonado fracaso. Cronológicamente debemos de ubicarla en la primera mitad del año 1538. Fue notable sin embargo, por que a lo largo de toda ella no perdió la vida un solo hombre.
LA ENTRADA DE LOS CHUNCHOS
PERANZUREZ: Peranzúrez de Camporredondo, natural de Sahagún, fue el capitán que guió la todavía más desgraciada jornada de los Chunchos. Ocurrió que llegó a Hernando Pizarro la noticia que en la hueste de Pedro de Candia se gestaba un motín que, entre otras cosas, pretendió liberar al preso Adelantado Almagro: Miguel de Mesa, canario y loro de casta, era el señalado como cabecilla. Con ánimo de castigar este desmán partió Hernando Pizarro del Cusco, alcanzó a Candia que acababa de salir de Ambaya, lo expresó a él y le mató al capitán de sus artilleros, luego reunió a todos los soldados y les dio por capitán a Peranzúrez que hasta allí lo había acompañado. Le adjudicó entonces la entrada de los Chunchos con titulo de Capitán General (junio de 1538).
SAMA: Al frente de sus expedicionarios Peranzúrez avanzó hasta Carabaya, donde descansó dos meses, partiendo después a descubrir la tierra de Sama. Seguidamente se le juntó Juan de Quijada, quien también tenía en esta ocasión el cargo de Maese de Campo, el cual le alcanzó un número regular de caballos. Con trescientos españoles y ocho mil cargueros indios penetro entonces por montes extremadamente ásperos. La gente - contra todo lo ocurrido en Ambaya- se empezó a morir. Apareció en eso un río caudaloso y todos se aprestaron a construir balsas para cruzarlo, las mismas que se lanzaron al agua sin novedad, pero estando transportando a los soldados, aparecieron los indios en la otra orilla disparando sus flechas e hiriendo a muchos. Peranzúres repelió la agresión y puso en fuga a los nativos, pero un Hernado Gallego murió día y medio después, cundiendo el terror entre todos al murmurarse que las flechas eran envenenadas.
Asentado ya en la otra orilla, Peranzúres penetró el país con treinta hombres de a caballo, llegando a una tierra donde se daba solamente yuca. El soldado Juan Alonso Palomino se adelantó con once jinetes, pero halló la tierra más pobre todavía, siendo su mejor informe que veinticinco jornadas adelante existía un río gigantesco. Vueltos todos al campamento Peranzúres decidió salir a los Mojos y Chuquiabo.
Después de terribles peripecias. Cuando finalmente salieron a quiquijana los castellanos sobrevivientes se postraron en tierra y besaron el suelo dando gracias a Dios por haberles salvado la vida, en la desdichada empresa habían muerto ciento cuarentitres españoles y cuatro mil indios.
Después de esto hubieron otros ingresos, Los relatos que los soldados de Peranzures hicieron a su vuelta de los chunchos, llamaron la atención la codicia de varios otros capitanes todos de gloria y de riqueza las noticias de los descubrimientos de minas, que estaban haciendo los Pizarro en Charcas, especialmente en el famoso Potosi. Excitaron a muchos mas ir por esas regiones y con tal motivo, las llanuras de nuestra meseta se vieron frecuentadas por el paso de los conquistadores, pues hasta el mismo Francisco Pizarro. en 1539. vino por Ayaviri, Pucará, Coata, hasta Chucuito. el actual distrito, que entonces era floreciente ciudad de indios. la principal sobre el lago llamado entonces de Chucuito y también la principal de toda la altiplanicie.
La explotación de un yacimiento minero supone la existencia de una concentración de un mineral, elemento o roca con suficiente valor económico como para sustentar esta explotación minera con un beneficio industrial para la empresa. Para que esto se produzca, se ha de cumplir la ecuación: Valor Producción = Costes + Beneficios CONCENTRADORES CENTRÍFUGOS: INTRODUCCIÓN El uso de la fuerza centrífuga para mejorar la eficiencia de la concentración gravitacional de finos sería, de modo análogo, teóricamente posible, y fue motivada por la pérdida elevada de valores minerales asociados a las fracciones finas. La operación de los concentradores centrífugos se basa en el principio de aumentar el efecto gravitacional con el propósito de conseguir una mayor eficiencia en la recuperación de las partículas finas.Separadores centrífugos fueron desarrollados en la Unión Soviética en los años 50 y también fueron empleados en la China por veinte años para el tratamiento de relaves de menas de estaño y tungsteno. Solo después se prestó mayor atención al potencial de estos equipos en el Occidente.CONCENTRADORES La utilización de concentradores centrífugos para el beneficiamiento de menas auríferas fue una novedad tecnológica introducida en la década del 80 en el Occidente.Fueron empleados inicialmente con menas aluvionares, posteriormente tuvieron su aplicación extendida a menas primarias.La versatilidad de los concentradores centrífugos incluye: a) Modelos de capacidad variable.b) Porcentaje de sólidos en peso de la alimentación que varía de 20% a 40%.c) Mayor posibilidad de recuperación de finos, si se comparan con equipamientos convencionales de concentración gravitacional.d) Tienen un costo relativamente bajo de operación y de mantención. Estas características asociadas al costo relativamente bajo de la operación y de la mantención, pueden explicar la larga diseminación de ese tipo de concentradores en la industria minera a nivel mundial. Merecen destaque los concentradores centrífugos Knelson, Falcon, el jig centrífugo Kelsey y el concentrador Multi-Gravity Separator. DONDE SE USA UN CONCENTRADOR CENTRÍFUGO 1. En un placer con oro aluvial. 2. En el circuito primario de molienda de roca dura. 3. En la recuperación de oro como subproducto en circuitos de molienda de minerales metálicos. 4. En la recuperación de oro de concentrados de flotación. 5. En la recuperación de oro en retratamiento de colas. 6. En la recuperación de oro para elevar la ley del concentrado. CONCENTRADOR CENTRÍFUGO KNELSON CONCENTRADOR CENTRÍFUGO KNELSON: INTRODUCCIÓN En la década del 80 aparecieron una serie de equipamientos para el beneficio de minerales que utilizan la fuerza centrífuga para efectuar la separación de los minerales valiosos. El más conocido de ellos fue el concentrador Knelson, que en poco tiempo obtuvo gran aceptación en la industria minera. En el año 1998 había más de 2500 concentradores Knelson operando en recuperación de oro en el mundo. CONCENTRADORES KNELSON: CARACTERÍSTICAS GENERALES Los concentradores Knelson se fabrican desde tamaños de laboratorio hasta unidades de alta producción. El concentrador recupera partículas de oro de tamaños que van desde ¼" hasta aproximadamente 1 micrón. En estos concentradores el problema de compactación del mineral que pudiese originar la fuerza centrífuga, fue solucionado introduciendo agua a presión en el sistema, contrabalanceando la fuerza centrífuga en el cono de concentración. Durante la operación de estos concentradores todas las partículas están sujetas a una fuerza equivalente a 60 g, que es lo que permite que el concentrador pueda recuperar partículas finas. CONCENTRADOR CENTRÍFUGO KNELSON: DESCCRIPCIÓN DEL PROCESO El concentrador centrífugo Knelson consiste de un cono perforado con anillos internos y que gira a alta velocidad.La alimentación, que en general debe ser inferior a 1/4", es introducida como pulpa (20-40% sólidos en peso) por un conducto localizado en la parte central de la base del cono. Las partículas, al alcanzar la base del cono, son impulsadas para las paredes laterales por la acción de la fuerza centrífuga generada por la rotación del cono. Se forma un lecho de volumen constante en los anillos, los cuales retienen las partículas más pesadas, mientras que, las más livianas son expulsadas del lecho y arrastradas por arriba de los anillos para el área de descarga de relaves en la parte superior del cono.
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